Siurana, último bastión musulmán en Catalunya durante la Reconquista

Es un pueblo pequeño, discreto aunque con mucho encanto y un emplazamiento privilegiado, que hace que no fuera extraño que se convirtiera en el siglo XII (1153) en el último bastión musulmán en caer en Catalunya, tras hacerlo otras grandes ciudades como Lleida o Tortosa. Entonces ocupaba un lugar estratégico y de aquella presencia aún queda en pie parte (no visitable aunque sí visible) de aquella fortaleza. Según cuenta la historia y puede leerse en la web de Siurana, hoy por hoy, pequeñito pueblo en la comarca del Priorat de apenas una treintena de vecinos, “la reina mora Abdelazia, al verse rodeada por las tropas cristianas prefirió suicidiarse lanzándose con su caballo por el acantilado antes que rendirse”. El animal, ante tamaña y loca idea, se resistió a su fatal final y dejó huella en la roca de su obstinación -fracasada- por seguir viviendo.

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Cervera, su universidad, muralla medieval y el “callejón de las brujas”

Capital de la comarca de la Segarra, de unos 10.000 habitantes (9.440), Cervera destaca, y así lo señalan desde el propio Ayuntamiento en su web, por su espectacular universidad. El edificio, que data de comienzos del siglo XVIII y que tiene origen monárquico, muestra una fachada de estilo barroco muy trabajada. La portalada, impresionante, consta de dos columnas, a lado y lado, con la figura de la Inmaculada Concepción, patrona de los estudiantes, sobre la misma. Dsifrutamos, durante nuestra visita, de esa maravilla ya anocheciendo y empezando a iluminarse. La estampa, sin duda, es llamativa y reclamo lógico y natural de esta ciudad de tamaño medio, tirando a pequeña, de poderosa y potente muralla exterior.

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Siurana, Poblet, Montblanc i Guimerà: una ruta amb molts aires medievals

Sortim molt aviat, aprofitant la possibilitat de fer-ho durant el Pont de la Puríssima. El nostre primer destí, Siurana, queda lluny, fa fred, sembla que plou per moments i hi ha boira densa. Les condicions no acompanyen, però en arribar la vista tant del poble com sobretot de l’entorn natural és imponent. No és estrany que aquest poble sigui en tots els rànquings com un dels més bonics de Catalunya. Segons llegim, a més, va ser l’últim bastió musulmà en caure durant la Reconquesta, el 1153, quan ja ho havien fet Tortosa i Lleida. Vistes espectaculars i entorn feréstec, indòmit. El segon punt representa un gir radical, si no fos també pel seu origen medieval. El Monestir de Poblet no necessita presentacions. Un dels més bonics del món, Patrimoni de la Humanitat per la UNESCO des dels anys vuitanta i sepulcre de molts reis i reines catalans i aragonesos. El claustre cistercenc i l’església, harmoniosos, elegants i de bonica factura. La tercera parada és a Montblanc, que encara conserva més de 1,5 quilòmetres de muralla medieval. Una de les seves portes és la de Sant Jordi, on la llegenda situa la mort del drac. Destaquen dues esglésies, la de Sant Miquel i Santa Maria -aquesta última, amb una façana barroca a l’alçada de les millors del territori-. Acabem el periple a Guimerà, un petit poble afectat per la despoblació que amenaça al medi rural però que conserva una torre declarada com a Bé Cultural d’Interès Nacional el 1949. Carrers, façanes, arcs, la Plaça Major… Recorregut, francament interessant.


Viaje por los pueblos más pequeños de España

Poco antes del verano de 2019 viajé por los pueblos más pequeños de España o, traducido, a los pueblos con menos de 10 habitantes según datos oficiales. En total eran 13 repartidos entre las comunidades de La Rioja y las dos Castillas. El trato de sus vecinos durante aquellos días -de aquellos pocos que pude encontrarme- fue agradable y abierto. La sensación es que esas personas -muchas, mayores- estaban deseosas de ganar visibilidad, que se hable de ellas y que sus pueblos ganen en servicios y, a nivel institucional, se les tenga más en cuenta. Se quiera o no, han sido algunos de los grandes olvidados. La estampa de, por lo menos, la mitad de esos pueblos era grave y preocupante, con muchas casas en avanzado estado de abandono. ¿Acabarán por desaparecer o se articularán políticas que los vuelvan a la vida?


Tortosa, Amposta y Miravet: tres pueblos marcados por el Ebro

Un río como el Ebro, uno de los más importantes de la Península y probablemente de Europa, marca. Tortosa, Amposta y Miravet, los tres pueblos, a orillas de su imponente caudal, son buena muestra de ello. Tortosa fue una sorpresa positiva notable. Sin, posiblemente, la fama de muchas otras ciudades de Catalunya, tiene tamaño y entidad a la altura o incluso por encima en belleza de capitales de provincia como Lleida o Tarragona. Sus puentes sobre el río y su casco antiguo medieval son verdaderamente interesantes. También, su catedral. Mención aparte merece el monumento de época franquista que todavía persiste y que a fecha de hoy genera mucha controversia. Amposta, por su parte, algo más sencilla, humilde, destaca sobre todo por uno de sus puentes, llamativo, con dos puertas -de entrada y salida y que recuerdan a las de un castillo- ofrece amplias vistas sobre el Ebro. Es habitual ver gente remando -muchos, entrenando- ya que es práctica deportiva con tradición en la zona. Miravet, el tercero por tamaño, el más pequeño de ellos, está considerado entre los pueblos más bonitos de Cataluña. En lo alto, llama la atención la presencia de un antiguo castillo templario. Desde la orilla del río, al atardecer, la imagen de Miravet, con las luces reflejándose sobre las aguas del Ebro tiene, sin duda, su gracia.


Peñíscola y el imponente castillo-fortaleza del Papa Luna

Es uno de sus grandes atractivos. Solo dejar el coche cerca de la playa, se levanta, imponente y poderoso, en lo alto, sobre unos sesenta metros sobre el nivel del mar, el castillo-fortaleza que albergó la presencia del Papa Benedicto XIII, papa Luna, durante el siglo XV. Aquellos hechos se sitúan durante el periodo de coexistencia y rivalidad entre dos líneas en la iglesia con dos papas y duros enfrentamientos entre ambos. El papa Luna sucedió a Clemente VII en Avinyó y acabó en Peñíscola huyendo de sus enemigos, hasta ser excomunicado. Hombre culto, fue uno de los grandes personajes de su época. La visita al castillo está más que justificada y recomendada. También, todo el conjunto del casco antiguo alrededor del castillo así como las playas que quedan a ambos lados de este peñón unido a la península por una pequeña lengua de arena que en el pasado, durante los temporales, quedaba cubierta por el agua, incrementando la sensación de inexpugnabilidad de esta contundente fortaleza. Lógico y normal que haya sido escenario de muchas películas y series desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad y que los productores de Juego de Tronos gravaran algunos de sus episodios en 2015.


Gombrèn, el Santuario de la Mare de Déu de Montgrony y la leyenda del conde Arnau

En el Ripollés, cerca del Berguedá, es interesante realizar un pequeño paseo de montaña que lleva desde el pueblo medieval de Gombrèn hasta el santuario de la Mare de Déu de Montgrony. Es un paseo de un par de horas largas, ida y vuelta, algo duro en su parte final, que sube desde los 900 metros en los que se encuentra el pueblo hasta los más de 1.300 del santuario. En cualquier caso, vale mucho la pena. Poco transitado (al santuario se puede llegar en coche y en lo alto hay un restaurante-hotel de precios competitivos y menú recomendable), durante el camino en otoño es fácil encontrar gente (muchas, parejas, aunque pocas) yendo a recoger setas. A la vuelta, ya por la tarde y con algo de suerte, nosotros nos topamos con un par de vacas en el camino. Una de ellas, nada timorata aunque sí prudente, comía tranquila mientras le hacíamos algunas fotos. La leyenda del Conde Arnau, nacido y muerto en estas tierras, caballero medieval destacado cuya leyenda dice que fue condenado a cavalcar para la eternidad, se asocia al descubrimiento del Castillo de Mataplana a mediados de los años ochenta.


La Pobla de Lillet, Castellar de n’Hug, las Fuentes del Llobregat y los Jardines Artigas

Las Fuentes del Llobregat dan lugar a uno de los ríos más importantes de Catalunya, cuya desembocadura muere cerca de Barcelona. En su origen, se ha acondicionado desde hace ya años la zona mediante pasarales de madera que permiten disfrutar de un gran espectáculo natural. En lo alto, concecta con Castellar de n’Hug. En el recorrido, varias, bonitas, llamativas y sinuosas pequeñas cataratas o saltos de agua. En fines de semana hay gente pero es asumible. El pueblo, Castellar, destaca por ser uno de los pueblos habitados más altos de la región. En la panadería, tras comprar su tradicional y característico croissant de casi un kilo de peso (800 gramos) y un fuet fabuloso, volvemos hacia abajo en coche, a la Pobla de Lillet (a unos 10 kilómetros) para disfrutar de otro pueblo, algo menos bonito, con varios puentes sobre el río, un núcleo histórico del siglo XIII, una ermita románica y que en 2005 recuperó el carrilet: un tramo ferroviario construído a principios del siglo XX para conectar con una fábrica cementera y también con Guardiola de Berguedá, y que dejó de funcionar a finales de los años sesenta. La antigua fábrica hoy alberga un museo sobre su historia y proceso de producción. Antes, en otra de sus paradas, se encuentran los Jardines Artigas, diseñados por Gaudí como regalo, según datos oficiales, a la familia que da nombre al lugar y que hospedó al genial arquitecto durante su estancia en el valle. Los Jardines, como las Fuentes y el conjunto de esta agradable escapada de montaña, son preciosos. Grata sorpresa.


Mura, Talamanca y un paseo por el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt

No está lejos de la capital catalana, en la comarca del Bages, límite oriental y dentro de la provincia de Barcelona, Mura, el pueblo, tiene mucha fama por estar considerado uno de los más bonitos de Catalunya. Ciertamente lo es, si bien como se suele decir, para gustos los colores. Destaca su núcleo histórico, medieval, muy vinculado a la tierra, los olivos, la vid, aunque desde los años setenta a esta parte, con la creación del Parque Natural se ha inclinado más hacia el turismo rural y las segundas residencias de vecinos del Bages o el Vallés. Son interesantes su iglesia románica, de Sant Martí, o la ermita de Sant Antoni, que data de 1716. Por sus alrededores es también muy recomendable realizar alguno de sus paseos -muy accesibles e ideales para hacer en família- hasta llegar, a través de uno de ellos al Gorg del Padre. No muy lejos, originario del siglo X, es interesante la visita al pueblo de Talamanca, que guarda ua historia muy especial para Catalunya. Fue uno de los reductos más resistentes frente a las tropas borbónicas durante la guerra de Sucesión Española, que acabó con Felipe V en el trono y Catalunya sometida. El castillo fue derruido por orden del monarca aunque recostruído posteriormente. El pueblo tiene cierto encanto.


Un viaje por las expresiones más variopintas de la genial fotógrafa Cristina García Rodero

Uno -una, en este caso- no se convierte en la primera fotógrafa española en entrar en la prestigiosa Agencia Magnum, como es el caso de Cristina García Rodero, una fotógrafa genial, con una mirada muy personal, cercana y tierna a las personas, por casualidad. Este verano, en la primera retrospectiva de carácter temático destinada a Rodero y desarrollada en Palafrugell (no confundir con Calella de Palafrugell), se ha podido disfrutar de la exposición “Con la boca abierta”. Selección de más de 60 fotos sobre un fondo que supera las 30.000 instantáneas y que repasa los 40 años de trayectoria de esta excepcional creadora visual.

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