Port Saïd, ciudad portuaria egipcia – a unas tres horas en autobús de El Cairo– sufrió en 2013, a comienzos y antes del golpe de estado del verano de aquel año, duros enfrentamientos entre la policía y la población. Las estimaciones hablaban de cerca de 50 personas muertas, aconsejando la movilización del Ejército en sustitución de la policía. La causa de los enfrentamietos fueron las masivas protestas en las calles como consecuencia de controvertidas decisiones judiciales relacionadas con unos hechos ocurridos en febrero de 2012 y que enfrentaron a las aficiones de dos clubes de fútbol: el Al Masry, de Port Saíd, y el Al Ahly, de El Cairo. Por aquel entonces los enfrentamientos acabaron con cerca de 70 muertos. Los tribunales condenaron a cinco personas a cadena perpetua, 17 a entre 10 y 15 años de cárcel y 28 fueron absueltas. Las escenas de rabia, repulsa y desesperación fueron muchas y sentidas. La tensión aquellas jornadas, podía cortarse y era más que palpanle en el ambiente.
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Egipto, dos años después de la Revolución
Egipto cambió las normas en 2011 mostrando al mundo su fuerte voluntad y convicción, también deseo y esperanza, por un futuro mejor para su país. Se trató de un movimiento popular increíble que aglutinó el apoyo de gente de perfiles y creencias muy diversas con un fin común: derrocar la dictadura y caminar en pos de una normalidad democrática y estado de derecho. Se consiguió, con esfuerzo y varias muertes, derrocar a Mubarak para el verano siguiente convocar elecciones, que ganaron los Hermanos Musulmanes de Mohammed Morsi. Pese a ello la tranquilidad no llegó, se vivió un periodo de mucha o cierta inestabilidad con habituales manifestaciones en las calles, que acabó con un nuevo golpe de estado militar en el verano de 2013.
Retratos de Pakistán
Pakistán es un país poco y mal conocido en Occidente, la mayoría de las veces reducido sobre todo a un país ultraconservador, influenciado por los talibanes, la religión, la fuerte discriminación de género y la corrupción. Y todo eso probablemente sea cierto pero también es cierto que en Pakistán hay mucho más. De entrada hay que tener presente que el 70% de la población vive con menos de dos dólares al día y que, por lo tanto, los retos a los que tienen que enfrentarse son enormes. Aún así la mayoría de ellos son moderados y mantienen la esperanza de una mejora de sus condiciones de vida tanto económicas, sociales y de educación. Poco a poco tratan de tirar hacia adelante y, pienso, más o menos lo van consiguiendo. Estos retratos son de personas trabajadoras, luchadoras, muchas analfabetas pero sobre todo -creo- de buen corazón.
Pakistán, al filo del abismo
Pakistán es un país complejo, lleno de matices y muy alejado de cualquier aproximación simplista o que pueda sintetizarse -como en este texto- en unas pocas líneas. Guarda unas relaciones de vecindad difíciles, rodeado por Afganistán e Irán, con los que comparte frontera, pero sobre todo por sus delicadas relaciones con India, desde la partición del Imperio Británico en 1947; y con una relación también muy complicada y sensible con Occidente -y en especial, con Estados Unidos, tras su campaña de 2001 después de los atentados contra las Torres Gemelas, con la población muy dividida y polarizada-. Y sin olvidar, por supuesto, los intereses chinos que tampoco se olvidan de aquella parte del mundo. Los actores, por lo tanto, son muchos. A lo que añadir, desde su independencia y a largo de su historia, varios y habituales golpes de estado militares que han puesto en jaque su frágil y poco asentada democracia, que cada vez se ha visto sacudida y tambaleando cada pocos años. El Ejército, como es casi vox populi, es una especie de poder en la sombra, moviendo sin demasiado disimulo los hilos entre bambalinas. Y la mujer sufre una situación como pocas en el mundo, víctima seria de discriminación y lejos de la igualdad de oportunidades, derechos y trato. La religión musulmana, en este sentido, lo impregna todo y los elevados niveles de corrupción y altos índices de analfabetismo facilitan que retos como el de los talibanes encuentren terreno abonado para sus ideas extremistas a través, sobre todo, de las madrasas o escuelas coránicas Sin duda, Pakistán presenta un escenario para nada sencillo. Eso sí, es un gran país en dimensiones, población y recursos, que -ojalá- pueda tener por delante un futuro lleno de buenas y crecientes posibilidades.
Cantabria, la fuerza del Atlántico
Situada al norte de España, Cantabria es una de las regiones más pequeñas del país, con no mucha población pero sí de gran y poderosa personalidad. En un rápido viaje por sus tierras capto algunas de sus más fieras y potentes playas y espacios naturales, así como ciudades y pueblos magníficos y de postal. La capital, Santander, fue muy conocida durante el último siglo gracias a la presencia de la familia real, que se acercaba hasta esta ciudad para pasar las vacaciones de verano. En el pasado fue lugar de paso del Camino de Santiago -todavía lo es- por su Ruta del Norte, que cruza estas tierras muy cerca del vigor del Océano Atlántico.
Nepal, difícil futuro para la infancia humilde
La poblacion de Nepal, a la práctica y en el día a día (por lo menos en la época en que yo visité el país, en 2009), sigue todavía rigiéndose por el sistema de castas, habitual en las sociedades hindúes pese a que por ley está derogada y no debiera practicarse ni en ese país ni tampoco en su vecina, India. Esto hace que en lo más bajo se encuentren los dhalits, condenados – y éste probablemente sea el término que más se ajuste a su realidad cotidiana- a realizar las tareas más desagradables, incómodas y mal pagadas de su rudimentaria economía, llevándoles a vidas muy duras y difíciles en un país ya de por sí con una renta per cápita de las más bajas del mundo (pese al potente turismo alpino en la zona del Himalaya, pero esa es otra historia). Así que los niños que pertenecen a esas familias se ven obligados y, muchas veces también en la necesidad, de trabajar a muy temprana edad, dejando el colegio, y siendo -sin que nada pueda ni deba justificarlo- sufrir abusos tanto en el hogar como fuera, con serios problemas de alcoholismo sobre todo por parte de sus padres varones. Varias ONG’s trabajan en este ámbito. En el momento de mi visita al país, pude echar un vistazo a los proyectos, muy meritorios, de la Fundación Vicky Sherpa, que un tiempo más tarde se vio forzada, por razones diversas a abandonar el país.
Katmandu Valley, far from just Everest tales
Katmandu is the capital of Nepal, a country located between China and India, and well-known due to the Himalaya’s, Everest as the ceiling of the world and other over eight eight thousand meter mountains like Anapurna. It was unique just until a few years, 2008, as a hindu monarchy. Now is a republic after suffering more than twenty years of civil war against communist guerrilla which caused hundreds of wounded people and deaths. In Katmandu lives quite more than a thousand million people (1,4 M.) following mainly Hindu religion (80%), which means “castes” with dhalits in lowest position. It’s worthy to visit Patan, Bhaktapur or a short trekking to Nagarkot. Also, buddhist stupas like the Budnath, very important for Tibetan groups, or the Swayambhuntah, on top of a hill.
China: Beijing/ Shanghai
I visited the two cities the summer 2007 before they organized the Olympics. That was a really exciting and interesting experience. I discovered a country which at that time was quite far from those images of Mao or just the Great Wall of China. It is improving its economic rates at about 10% GDP for more than thirty years now. It is said that nowadays is the “factory of the world” but also is increasing its technological standards. They are at same levels or in some areas even better than Germany, Japan or United States. And with near 1.300 millions people they have a lot to do to become, possibly, first superpower in this century. At that time when I visited both cities, summer 2007, Shanghai was already one of the cities with more skyscrapers in the world.
Sarajevo, a city at risk
A few years after they signed Peace Treaty with their enemies (Serbian Army), Bosnia and Sarajevo as their capital presented still clear scars of what war meant to them. As it is said hundreds of times, it was the worst conflict in European soil after Second War World. All suffered and committed terrible crimes against people who just a few years before were neighbors spending free time together. Before war, there were three main ethnic groups: Bosnians (Muslims), Croatians (catholic) and Serbians (orthodox) and there was usual to know about marriages among members from different ethnic groups. After, there was just in real terms a big one: Muslims. Wounds were and still are nowadays too painful to be forgotten and forgiven. At that time, when I went there, in 2006, there were looking at Europe. Now I wish they still keep trying to look forward for a better future.
































































































