Escritor de entre los grandes, muy popular, reconocido por sus aventuras, inventiva, viajes… Es natural de Nantes, donde nació y de donde eran sus padres y familia, burguesa, bien acomodada: el padre, abogado, y la madre, vinculada con el comercio y armadores de barcos; y de ahí que Julio Verne estudiara Derecho en París -donde conoció a Alejandro Dumas- aunque no ejerciera. La ciudad francesa lo tiene como gran reclamo, su nombre surge en muchos de los free tours: se puede ver la iglesia donde se casaron sus progenitores, su casa familiar… E inspirado en su obra, destaca un Elefante mecánico de grandes dimensiones, espectacular y muy llamativo, además de otros espacios complementarios también relacionados con la imaginación futurista y muy acertada del autor.
Además, Nantes es también interesante por el castillo y residencia ducal bretaña, más tarde integrada a los dominios del reino francés, en el siglo XVI; o por la galerías de tres plantas, elegante escalinata y que supera un desnivel de casi 10 metros, de Pommeray, cuyo impulsor, un joven notario murió arruinado por su escaso éxito comercial. La parte más bulliciosa y en transformación es el antiguo barrio de pescadores en la Isla de Nantes -el Loira y sus distintos brazos a su paso por esta ciudad- marcan su orografía. También por la antigua fábrica de las famosas galletas LU y por su naturalexa marítima y atlántica -con el episodio oscuro de la esclavitud, a quienes se rinde homenaje, en un lujar commemorativo que ejerce como acto de contricción-.













































