Es una ciudad de tamaño medio, sin ser especialmente grande ni tampoco con grandes pretensiones. Sobre los 100.000 habitantes y un pequeño gran logro reciente a nivel deportivo al alcanzar jugar en la máximo categoria del Calcio: la Serie A, un éxito no al alcance de muchos. Para nosotros fue lugar donde alojarnos para poder ir desde allÃ, en una visita de una jornada, a los cinco pueblos que conforman el “Cinque Terre”. Buena base de operaciones, que también aprovechamos para darnos una vuelta por su conocida Plaza del Mercato, la via Garibaldi o toda la zona del puerto, donde conviven grandes yates con una flota de pesca tradicional. Allà nos tomamos el tÃpico ‘aperitivo’, con un ‘Spritz’ y lo que te ofrezca el establecimiento. Al dÃa siguiente nos fuimos para Porto Venere en un autobús de lÃnea que tarda unos treinta minutos de carretera revirada. Bonito pueblo de costa, que hay quien considera que podrÃa contemplarse com el ‘sexto pueblo del Cinque Terre’. Razón no les falta. PodrÃa ser una adquisición que añadir al conjunto, sin desmerecer para nada. Destaca una iglesia en unos de sus extremos, de milenaria historia y erigido donde antes se localizaba un viejo tiemplo romano, o los restos de la fortaleza que protegÃan esta parte del pueblo y de este tramo de costa italiana. Detrás queda lo que se conoce como “Gruta de Byron”, porque al parecer durante su estancia en la zona el poeta británico nadaba hasta esta parte de la bahÃa de La Spezia. IncreÃbe imaginar cómo serÃa toda esta región a finales del siglo XIX. Faltan palbaras.















